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El Resumen conclusivo del trabajo Scientific Evidence on Condom Effectiveness for Sexually Transmitted Disease (STD) Prevention
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| (Por Alfonso López Trujillo,
2004-12-02)
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Los días 12-13 de junio de 2000, cuatro agencias gubernamentales de los Estados Unidos con responsabilidades en la investigación sobre preservativos, su regulación, recomendaciones para su empleo y programas de prevención en VIH/SIDA y ETS, copatrocinaron un encuentro de debate y estudio “para evaluar las evidencias publicadas en el establecimiento de la efectividad de los preservativos de látex masculinos en la prevención de VIH/SIDA y otras ETS”. Las cuatro agencias fueron las Agencia de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID), la Administración de Alimentación y Fármacos (FDA), los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y el Instituto Nacional de Salud (NIH). Un resumen final de los trabajos de este encuentro (Workshop Summary: Scientific Evidence on Condom Effectiveness for Sexually Transmitted Disease (STD) Prevention), fue preparado posteriormente por el Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas y el Departamento de Salud y Servicios Humanos, y fue publicado el 20 de julio de 2001 [27]
El centro de atención de este encuentro de debate y estudio fue “el preservativo de látex en la prevención del VIH/SIDA y ETS en la penetración pene-vagina”. “Representantes de las agencias copatrocinadoras y otros expertos fueron interpelados y debatieron”, figurando entre los mismos expertos en “ETS, anatomía del tracto genito-urinario, contracepción, preservativos, ciencias de la conducta, epidemiología, medicina y salud pública”. “El encuentro examinó sólo una bibliografía homogénea [un total de 138 contribuciones], puesto que estos estudios habían sido objeto de una previa evaluación científica independiente antes de su publicación”. 42 otras contribuciones adicionales fueron citadas en el resumen final.[28]
Dicho resumen final (Workshop Summary) explicaba que la evidencia científica disponible indica que el preservativo reduce el riesgo de VIH/SIDA en un 85%[29]. Esto significa que permanece un 15% de riesgo. El encuentro estudió también de manera particular la transmisión de otras infecciones genitales, y la conclusión normal que se desprende es que este estudio demostró que o no hay ninguna protección con el uso del condón, o que hay datos insuficientes para confirmar la reducción de riesgo. Las enfermedades estudiadas fueron las siguientes: gonorrea (causada por la Neisseria gonorrhoeae), infección por clamidias (Chlamydia trachomatis), tricomoniasis (Trichomonas vaginalis), herpes genital (virus del Herpes simplex, o VHS), chancro (Haemophilus ducreyi) y sífilis (Treponema pallidum) [30]. Se dio una especial atención en las conclusiones al virus del papiloma humano (VPH) y en las conclusiones se establece claramente que “no hay evidencia de que el preservativo reduzca el riesgo de infección por VPH …”[31]. El virus del papiloma humano es una importante ETS asociada al cáncer de cuello uterino, que mata cada año en los Estados Unidos más mujeres que el VIH/SIDA.[32]
No hay hoy tal cosa como un 100% de protección ante el VIH/SIDA u otra ETS mediante uso del preservativo. Este dato no debe permanecer desconocido, puesto que muchos usuarios, incluyendo jóvenes, piensan que el condón ofrece una total protección.
En relación a estos hallazgos presentados en el resumen final, el Instituto Católico de la Familia y los Derechos Humanos hizo un reportaje, Physicians Groups Charge US Government with Condom Cover-up, declarando que “grupos que representan a más de 10.000 médicos acusaron a los Centros para el Control y Prevención de la Enfermedad, del Gobierno de los Estados Unidos de estar encubriendo investigaciones del proprio Gobierno que muestran que los preservativos no protegen a la gente de muchas enfermedades de transmisión sexual”. Según este informe, estos grupos exigen que “ … el CDC ha ocultado sistemáticamente y tergiversado información médica fundamental concerniente a la inefectividad de los preservativos para prevenir la transmisión de ETS. El rechazo del CDC de reconocer investigaciones clínicas ha contribuido a la epidemia masiva de ETS” [33]
8. En un artículo posterior a este resumen final[34] cuatro miembros del grupo de expertos, junto con otros expertos, prosiguieron analizando aspectos y temas derivados de este resumen final, tales como la definición de términos[35], prevención de riesgo (p. ej. se provee a una protección absoluta o total) frente a reducción de riesgo (p. ej. se provee a una protección parcial) [36], acumulación del riesgo, factores que influencian la efectividad del condón[37] e implicaciones para la salud pública.
En su artículo Fitch y otros, subrayan que el factor de riesgo acumulado es verdaderamente significativo. “Por ejemplo, una intervención que es efectiva en un 99,8% para un episodio singular de relación sexual puede dar una tasa de fallo por acumulación del 18% con 100 exposiciones” [38]. De manera similar, basados en un artículo de la International Planned Parenthood Federation (IPPF), “el riesgo de contraer SIDA durante el llamado ‘sexo protegido’ se aproxima al 100% a medida que el número de relaciones sexuales se incrementa” [39]. IPPF es una institución que promueve todas las formas de “control de nacimientos”.
En consecuencia, hay que tener en cuenta no sólo el riesgo de cada uso singular del preservativo, sino también el riesgo que se incrementa dramáticamente a largo término. Esto significa que el sexo seguro se vuelve una ruleta rusa cada vez más peligrosa con el repetido uso del condón.
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