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| Género
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| (Por Marta Rodríguez, Mujer Nueva,
2010-07-14)
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Al igual que la ropa,
las palabras también tienen sus modas. Hoy “género” es uno
de esos vocablos que, si fuera un artista, estaría en
las listas de los “top ten”. También se ha convertido
en una especie de filtro social, pues aparentemente permite discriminar
a los liberales de los conservadores. Con todo, son pocos
los que conocen sus implicaciones y verdadero significado. A continuación
exponemos lo que la perspectiva del género busca lograr en
nuestra sociedad.
El feminismo del género fue acuñado
por primera vez por Christina Hoff Sommers en su libro
“Who stole feminism?”. En él quiso distinguir entre el feminismo
de equidad (que busca la igualdad de los sexos), y
el feminismo radical surgido en los años 60, y en
cuyos brazos se alumbra la perspectiva del género.
Tras algunos años de trabajo, avances y retrocesos, la nueva
ideología logró penetrar en la sede de las Naciones Unidas,
apoderándose de un pequeño pero importantísimo núcleo intelectual. Desde tan
privilegiado escenario, el género comenzó su carrera ascendente. La primera
conquista fue Pequín, con un documento final que establecía una
serie de pautas para implantar la ideología. Desde entonces, la
perspectiva del género se ha ido infiltrando y empapando las
leyes, las costumbres, y lo que es más importante: la
educación.
Pero, ¿qué significa realmente? ¿Cuáles son sus
presupuestos? ¿cuáles, sus objetivos? Trataremos de responder a estas preguntas
ilustrando lo dicho con citas de las mismas teóricas del
género.
Género es definido como “las relaciones entre
mujeres y hombres basadas en roles definidos socialmente que se
asignan a uno u otro sexo” (definición de la directiva
de la conferencia de Pequín de 1995). Este concepto se
articula en torno a varias palabras clave:
1.
Perversidad polimorfa, sexualmente polimorfo. Según la perspectiva del género, no
existen diferencias sexuales: el ser humano nace sexualmente indefinido. Por
tanto, los hombres y las mujeres no sienten atracción por
las personas del otro sexo por naturaleza, sino por imposición
social.
Así, consideran que es preciso declarar la
guerra a las diferencias biológicas, porque “lo natural no es
siempre un valor humano”. (Shulamith Firestone, “The Dialectic of Sex”).
2. Preferencia u orientación sexual. En vez de
dos sexos, para las feministas del género existen cinco: heterosexual,
homosexual, lesbiana, bisexual y transexual. A todos deben reconocerse los
mismos derechos legales y sociales.
Afirman que si
la sociedad no hubiera reprimido las diversas orientaciones sexuales, éstas
podrían haber estado igualmente ligadas a la reproducción. Así, especulan
que la naturaleza podría tener recursos para asegurar la procreación
con personas de un mismo sexo.
“La forma
en la que se propaga la especie es determinada socialmente.
(…) En sociedades más imaginativas, la reproducción biológica podría asegurarse
por otras técnicas” (Heidi Harmannm “The unhappy marriage of marxisim
and feminism”)
3. Heterosexualidad obligatoria: Se define como
la obligación de creer que el mundo está dividido en
dos sexos.
Esta imposición genera “roles” construidos para
el hombre y la mujer, en torno a tres categorías:
a) Masculinidad y feminidad.
b) Relaciones
familiares, por la atribución artificial de papeles como “madre”, “padre”,
“marido “ y “mujer”.
c) Ocupaciones o profesiones:
la sociedad los asigna a uno u otro sexo.
Estas categorías crean los estereotipos sociales de hombre y
mujer, causando la represión femenina.
“La teoría feminista
ya no puede darse el lujo simplemente de proclamar una
tolerancia del lesbianismo como un “estilo alternativo de vida” (…)
Se ha retrasado demasiado una crítica de la orientación heterosexual
obligatoria de la mujer”. (Adrienne Rich, “Compulsory Heterosexuality and Lesbian
existence”)
4. Homofobia: temor a las relaciones sexuales
con personas del mismo sexo, causada por la heterosexualidad obligatoria.
5. Hegemonía: Ideas aceptadas universalmente como tales, pero
que en realidad son construcciones sociales. Tal es el caso
de la tradicional diferenciación sexual.
“Cada niño se
asigna a una u otra categoría en base a la
forma y tamaño de sus órganos genitales. Una vez hecha
esta asignación, nos convertimos en lo que la cultura piensa
que uno es…”. (Lucy Gilbert y Paula Webster, “The Dangers
of Feminity”)
6. Patriarcado, patriarcal: Institucionalización del control
masculino sobre la mujer.
El feminismo del género
reinterpreta la historia bajo una perspectiva neo-marxista, en la que
la mujer se identifica con la clase oprimida y el
hombre con la opresora. El matrimonio monógamo es la síntesis
y expresión del dominio del patriarcado. Toda diferencia es entendida
como sinónimo de desigualdad, y por tanto es preciso acabar
con ella. El antagonismo se supera con la “lucha de
clases”.
“La familia nos da las primeras lecciones
de ideología de clase dominante y también otorga legitimidad a
otras instituciones de la sociedad civil” (Christine Riddiouhg, “Socialism, Feminism
and Gay / lesbian liberation”)
“El primer antagonismo
de clases de la historia coincide con el desarrollo del
antagonismo entre el hombre y la mujer unidos en matrimonio
monógamo, y la primera opresión de una clase por otra,
con la del sexo femenino por el masculino” (Frederick Engels,
The origin of the Family, Property and the State”)
Confunden así diferencia con desigualdad, pues hombre y mujer
son diversos (y por tanto complementarios), pero pares e idénticos
en dignidad.
6. Desconstrucción: Así denominan la tarea
de denunciar las ideas y el lenguaje hegemónico. El feminismo
del género sueña una revolución que abarque todo, en busca
de una sociedad radicalmente diversa a la actual.
El feminismo del género es una ideología pujante, ya presente
en materiales educativos de colegios y prestigiosas universidades, sobre todo
en Estados Unidos. En este país está situándose poco a
poco en el centro de la cultura, y se propaga
a través de la televisión y los medios de comunicación.
Su presencia en documentos internacionales permite prever futuras
y progresivas conquistas. A través de sutilezas legales y educativas,
la perspectiva del género se quiere ir adueñando de la
sociedad hasta transformarla radicalmente, si nosotros no nos decidimos a
cambiar el rumbo de las cosas.
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NOTA: Este artículo se ha basado en un documento de
la Asociación de Padres de Familia de México: “La teoría
del género”. Agradecemos su labor.
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