La inteligencia de lo natural conduce
a la paz.
Acercarnos a la pregunta sobre
el hombre es como jugar con un dominó, colocando todas
las fichas en fila, y probando a ver qué pasa
cuando la primera se inclina y golpea a la siguiente
y a su vez esta a la otra, y así
se llega hasta el final.La aparición de la
especie humana plantea problemas nuevos. Fundamentalmente se debe al hecho
de que el hombre no constituye propiamente una especie animal
al modo de las demás. A diferencia de cualquier otra
especie, que se define precisamente por su medio o su
nicho ecológico, y por la capacidad de tener reproducción (capacidad
de generar prole); el hombre no tiene medio, sino mundo;
un mundo trabado por la cultura, la palabra y la
asociación con otros hombres.
Partiendo la esta premisa
comencemos el juego, con un poco de imaginación. Cada ficha
que cae golpea a la siguiente:
Primera ficha: el
hombre posee un cuerpo animal, pero...si observamos sus peculiaridades, destacan
en él unas características morfológicas y fisiológicas, que no sólo
le diferencian de los primates más próximos en la escala
evolutiva, sino que son, miradas desde la biología, como muy
sorprendentes:
- Postura erguida y bipedalidad que permiten tener las
manos libres.
- Cambios del aparato fonador que permiten articular
sonidos.
- Reducción del tamaño y cambio de la forma de
la pelvis.
- El tamaño, la forma y la organización
del cerebro, -especialmente la localización de las funciones del sistema
nervioso en partes más anteriores del cerebro; la división en
dos hemisferios, izquierdo y derecho, que pueden transferirse información y
pueden coordinarse las actividades mentales- fue el mayor cambio que
produjo la hominización, etc.
Vamos a detenernos
en la conjunción de dos factores en concreto: la postura
erguida y por ello la reducción del tamaño y cambio
de forma de la pelvis y el aumento del tamaño
del cerebro en el desarrollo del feto. La suma de
estas dos “circunstancias biológicas” provoca que se acorte el tiempo
de gestación, pues sería imposible el paso del feto por
el canal del parto.
Segunda ficha: ¿Qué efectos
produce este adelantamiento del parto?
El recién nacido humano es
siempre "prematuro e inmaduro", tanto por este parto necesariamente adelantado,
como porque con el aumento de la superficie craneal del
neocortex se da un retraso en la diferenciación de las
neuronas; ese ritmo del crecimiento del individuo humano se adecua
a la
inespecialización funcional.
El hombre tarda AÑOS en
ser autónomo en funciones básicas para la supervivencia: la alimentación,
la locomoción y por supuesto en el desarrollo de sus
capacidades intelectivas que le permitan adaptarse y dominar el medio
ambiente que le rodea.
Tercera ficha: el hombre
nace "obligado" a una gran dependencia materna y un largo
aprendizaje familiar. La dependencia de sus padres es muy larga
y la dependencia del entorno social es constitutiva: es esencialmente
social y educable.
Cuarta ficha de la biología: la
madre naturalmente es quien puede alimentar al recién nacido. El
aparato reproductor femenino en su complejidad contempla no sólo el
funcionamiento de los órganos necesarios para el inicio, anidamiento y
desarrollo completo del cigoto que irá creciendo en su interior
a lo largo de 9 meses, sino que prevé la
forma en que la madre podrá alimentar a la cría
durante un largo tiempo, paliando así los problemas de un
feto indefenso en todos los aspectos, cuando llegue el momento
del nacimiento. La nutrición del niño “obligará” a la madre
a estar con él, cuidando a la vez su abrigo
del frío y todas las necesidades primarias. Biológicamente, solo la
madre de forma natural puede alimentar al niño sin que
le suponga un problema extra. Basta que cuide ella misma
de su alimentación como lo hacía durante el tiempo de
la gestación. Fisiológicamente esta función no puede hacerla el padre.
De esta forma la naturaleza resuelve con sencillez el grave
problema de supervivencia de un hombre que nace sin posibilidades
de sobrevivir. Nacemos dependientes y sobrevivimos solo con la ayuda
del otro.
Decimoctava ficha del dominó que cae
(hay muchos pasos intermedios que explicar, por eso saltamos a
la 18...):
la psicología nos descubre que el hombre tiene
una necesidad vital de afecto. Está comprobado que un
bebé atendido materialmente, en cuanto a las exigencias de frío
y alimento, pero sin tener contacto físico, ni visual, ni
auditivo con ningún otro ser humano, muere
1. Desconocemos el porqué
profundo ¿Cómo es posible que la falta de la experiencia
afectiva que se transmite a través de los sentidos ocasione
la muerte biológica de un ser humano? Y por
el contrario, las caricias, el contacto visual con la madre
mientras es amamantado, las palabras que expresan cariño, tranquilizan inmediatamente
al niño y permiten un desarrollo estable.
Esta ficha
nos conduce a la siguiente:
Ficha 19: la
psicología actual demuestra que los niños, tanto en sus primeros
meses de vida como a lo largo de los primeros
años, que tienen la experiencia real de ser amados, que
reciben expresiones reales de afecto, crecen en seguridad personal y
son posibilitados para poder hacer la misma experiencia con otras
personas. Aprenden a romper el cerco instintivo del egoísmo infantil
y se abren a la experiencia de darse al otro.
Las familias numerosas son ejemplo vivo de cómo el niño
se educa en la generosidad sin más esfuerzo que el
trato cotidiano con los otros hermanos.
Ficha
20: la madre por biología está invitada de forma
natural a ser quien cubra esta necesidad afectiva en el
niño, y además lo eduque en la experiencia primaria del
amor que es la expresión y recepción de afecto, por
los sentidos. A medida que el niño crezca, si naturalmente
ha tenido esta experiencia, podría él a su vez comunicar
a otros su afecto.
Ficha 25:
el hombre es un ser para el amor, y el
amor es donación. Todo lo que somos desde nuestra biología
hasta nuestra psicología está marcado por esta vocación. Lo fisiológico
se casa perfectamente con lo psicológico. Sólo cuando media nuestra
libertad para seguir otros cursos aparecen los problemas ( o
las patologías, desde las leves hasta las severas)
La
ficha última del juego: pero el amor es esencialmente
libre ... esta última ficha la mueve cada uno; el
hombre y la mujer se realizan en la medida que
ELIJAN orientar su ser para el amor. Podemos elegir y
rechazar hasta lo que la biología nos ofrece como curso
natural de realización. La inteligencia comienza en saber conocer qué
consecuencias tienen mis actos al elegir o rechazar lo que
se me ofrece naturalmente. Aquí acaba el determinismo, y comienzan
los infinitos juegos de dominó que nuestra libertad posibilita. La
madre que elige su biología, sin rechazos artificiales de ella
misma, se convierte simultáneamente en educadora del ser humano en
orden al amor y a la donación. ¡Que cierto es
el pensamiento de quien tan sabiamente afirma:
“A la mujer
se le ha confiado el hombre”.! Y no sólo en
el orden de la vida biológica, sino en orden a
la felicidad. La historia de cada hombre
es una partida diferente, donde él juega con todas las
fichas sobre la mesa, y compite con el gran adversario:
su egoísmo. El triunfo depende de la generosidad en las
elecciones de cada día: elegir darse o elegir negarse.
¡Buena suerte y que gane ...el que mejor sepa entender,
lo natural!
ngarcia@mujernueva.org