En lo que sin duda
parece una versión moderna de la película "Despertares", un
grupo de científicos británicos y belgas ha conseguido algo que
parecía imposible: establecer una comunicación directa con el cerebro de
personas en estado vegetativo y conseguir que éstas respondan mentalmente
a sus preguntas. El espectacular logro ha sido posible gracias
a un nuevo método de escaneo cerebral desarrollado por los
investigadores. El trabajo acaba de publicarse en New England Journal
of Medicine.
Cuando un daño cerebral
severo (como el provocado por un accidente de tráfico) priva
a una persona de la capacidad de comunicarse con los
demás, el individuo queda literalmente aislado del mundo que le
rodea. Incapaz de reaccionar ante ningún estímulo externo, médicos y
familiares se han preguntado hasta ahora si en esos casos
las personas siguen conservando la consciencia. Una situación sin duda
angustiosa para las familias y que no permite (al no
haber posibilidad de comunicación) que se administren los tratamientos adecuados
en cada momento.
Sin embargo, un
nuevo estudio acaba de demostrar que no todo está perdido.
Y que la tecnología puede llegar hasta lo más profundo
del cerebro de estas personas y permitir comunicarse con ellas.
Los investigadores han conseguido, en efecto, que un hombre con
daño cerebral severo pueda, monitorizando sus pensamientos, responder a toda
una batería de preguntas sencillas.
Para
conseguirlo, un equipo dirigido por Adrian Owen, neurocientífico de la
Unidad de Ciencias Cerebrales de Cambridge, utilizaron imágenes por resonancia
magnética (MRI) que mostraban, en tiempo real, la actividad cerebral
de los pacientes ante determinados estímulos externos. Hace ya tres
años que el mismo equipo publicó en Science un trabajo
preliminar en el que, utilizando una técnica similar, consiguió establecer
un contacto preliminar con un paciente en estado vegetativo.
Sin embargo, Owen y sus colegas han
conseguido ahora llegar mucho más lejos. Lo primero que hicieron
fue pedir a los pacientes en estado vegetativo (y a
un grupo de voluntarios de control completamente sanos) que se
imaginaran a sí mismos jugando al tenis. Al hacerlo, se
activa en el cerebro una región determinada que controla los
movimientos físicos. La zona cerebral activada aparecía coloreada en el
escáner (a la izquierda en la imagen). Después pidieron a
los pacientes (y a los voluntarios sanos) que se imaginaran
a sí mismos recorriendo las habitaciones de su casa, lo
cual activa otra área muy distinta del cerebro (a la
derecha).
100% de los casos Una
vez identificadas con precisión ambas zonas, los investigadores sometieron a
los pacientes a una batería de preguntas. Para decir "sí",
debían imaginar que jugaban al tenis. Para decir "no" debían
pensar que estaban en su casa. Así, comprobando cuál de
las dos zonas cerebrales se activaba a cada pregunta, los
científicos podrían identificar las respuestas positivas y negativas a las
cuestiones que iban planteando.
Uno de
los pacientes, un jóven de 22 años que lleva en
estado vegetativo desde hace cinco, consiguió responder a seis preguntas
diferentes utilizando el método descrito. El nombre del padre, si
tenía o no hermanos... En el grupo de voluntarios sanos,
sometidos exactamente al mismo proceso, el método funcionó en el
100% de los casos. El jóven en estado vegetativo contestó
correctamente a las cinco primeras preguntas (por ejemplo, confirmó que
su padre se llama Alexander) y no reaccionó ante la
sexta. Los investigadores creen que pudo quedarse dormido o que,
sencillamente, prefirió no responder.
"Nos quedamos
asombrados cuando vimos los resultados de los escáneres y comprobamos
que eran capaces de responder correctamente a las cuestiones que
les planteábamos con sólo cambiar sus pensamientos", afirma Owen. El
neurocientífico cree que el método abre un camino hasta ahora
inexistente y que puede contribuir, entre otras cosas, a la
toma de decisiones sobre los tratamientos que se les aplican.
"Se podría preguntar a los pacientes
si sienten algún dolor y entonces recetarle calmantes, o conocer
su estado emocional". Por no hablar, claro, de la posibilidad
de contactar directamente con sus seres más queridos, que pensaban
que los habían perdido para siempre.
Link:
http://www.abc.es/20100204/ciencia-tecnologia-biologia-cuerpo-humano/logran-comunicarse-pacientes-estado-201002041113.html#