La dignidad humana que comparten hombre y mujer, principio de su igualdad
(Por Mujer Nueva, , 2008-03-28)
Si mujer y hombre son ambos seres humanos, poseen entonces la misma dignidad humana. Hombre y mujer tienen, por ello los mismos derechos fundamentales. La igualdad ante la ley es el principio que reconoce a hombres y mujeres capacidad para los mismos derechos. El preámbulo de la Declaración de los Derechos Humanos de 1948 dice:

“Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana (…)”

El artículo primero de la misma Declaración continua: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

El término de “igualdad” es uno de los más usados en el ámbito político, jurídico y social. Conviene aclarar qué es “igualdad”. Dos seres son iguales si hay conformidad entre ellos en naturaleza, forma, calidad o cantidad. Por ejemplo, podemos hablar de un niño y una niña, y decir que ambos son iguales en cuanto que son niños, menores de edad; o bien se habla de un perro y un gato, y se dice que son iguales en cuanto que son animales, para diferenciarlos de los seres humanos. Para hablar de igualdad se necesita un punto de referencia, en donde coinciden esos dos seres y podemos aplicarles el adjetivo de “iguales”.

Igualdad no es sinónimo de identificación total y absoluta. Hay quien piensa por ejemplo que: "La igualdad feminista radical significa, no simplemente igualdad bajo la ley y ni siquiera igual satisfacción de necesidades básicas, sino más bien que las mujeres -al igual que los hombres- no tengan que dar a luz…. [1]". Esta idea errónea acerca de la igualdad proviene del prejuicio típico del marxismo que ven las diferencias como causa directa y única de injusticia y por lo tanto de todos los problemas. Para ellos diferente es siempre desigual y desigual es sinónimo de injusticia.

La verdadera igualdad entre hombre y mujer, sólo se entiende si se hace referencia a algo, en concreto a su naturaleza, al hecho de que ambos comparten aquello que hace a un sujeto, “ser humano”. Ambos son una unidad personal sexuada de espíritu y cuerpo, con una inteligencia y una voluntad libre. En este sentido, son los dos seres humanos y poseen la misma dignidad. Ahora bien, existe una diferencia marcada por la sexualidad que configura su personalidad, y por lo tanto es necesario respetar. Siguiendo con el mismo ejemplo, el perro y el gato comparten la misma naturaleza animal, pero si se les quiere “obligar”, en razón de esta igualdad a ser idénticos, “violento” su forma de ser natural. Sería un comportamiento antinatural y por lo tanto injusto.
 
 
 
     
 
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